En pleno verano, navegar entre los archipiélagos es mucho más interesante que ver grandes ciudades. En los puertos la temperatura es de 41°C con aire contaminado, 50€ la noche con agua de mar sucia, fondeando en el mar 33°C, gratis con el mar de color turquesa y cielo estrellado: qué eligiríais? Ah, me olvidaba que la opción cielo estrellado no incluye cervezas frescas. Bueno, cada cosa tiene su lado bueno. Pero no os sorprendáis de que hayamos hecho más fotos de la segunda parte respecto a la primera opción.

Cuando llegamos a la costa italiana tocamos puerto en Riva di Traiano y seguimos navegando hasta el día siguiente que llegamos a Fiumicino. Nuestra guía náutica dice que hay un puerto barato, con duchas y agua por un precio bastante interesante, sin duda vamos allí! El viento nos permite navegar toda la tarde a vela y muy poco de motor. Es paradógico ver como la costa llena de fábricas horribles nos ayuda a ir a vela; en la costa debido a la contaminación hace más calor y en el mar hay esta brisa fresca que nos ayuda. Pero nos sorprende todavía más el puerto de Fiumicino. Está sucio y horrible: televisores y demás basura flotando en el mar y cuesta 45€ la noche. Las duchas están sucias y no tienen cerrojo. Y el jefe del puerto gritando a las 5 de la mañana despidiéndose de los amigos… La peor idea fue amarrar justo delante de su oficina. Como es de esperar, no estamos para nada satisfechos con los servicios del puerto, así que intentamos negociar el precio de la siguiente noche. Nos pide 60€ y amenaza con llamar a la policía si no estamos satisfechos. Resignados, pedimos que nos devuelva el pasaporte antes de que lo fotocopie. De todas formas, todavía son las 7 de la mañana y podemos ir a Ostia, un puerto que será más caro, pero donde todos los servicios están incluídos. Los empleados nos reciben con cordialidad, sonrientes y nos ayudan en todo lo que necesitamos, como por ejemplo cómo llegar a Roma y qué sitios visitar. Tenemos que darnos prisa para ir al encuentro del equipo de Roma Makers fablab!

Este fablab es una gran comunidad de makers, el lugar que visitamos es su cuartel general, además tienen otros locales en la ciudad y alrededores. La visita comienza tomando un delicioso helado artesano. Un cosa está clara: ¡los makers de Roma saben como disfrutar de su modo de vida! Además de todos los proyectos que llevan a cabo en una asociación no gubernamental con 150 socias y socios, empiezan hablándonos de la cerveza que producen, una cerveza open-source. Fue una pena cuando se acabó la visita, ¡ pero agracedecemos que la receta de la cerveza esté en la red!

También nos enseñan su impresora: la fa()3D (falla3D) : la hermana mayor de nuestra Mondrian. El diseño es parecido pero tiene una pequeña ventaja: el eje de X funciona con raíles magnéticos que reducen la fricción. Esta mejora supone muchos avances, como reducir el nivel de ruído que a nosotros nos permitiría dormir mejor en el Karukera. Algunas piezas empiezan a funcionar mal en nuestra impresora 3D y nos ofrecen algunas piezas de recambio en caso de que se nos puedan romper en el futuro.

El fablab tiene dos tipos de miembros: los miembros fundadores y otros miembros muy activos que tienen acceso al lab las 24 horas 7 días a la semana, la mayor parte de la actividad se desarrolla entre las 5:00 pm y las 11:00. Llegamos a las 4:30 pm y pudimos ver la diferencia. Muy buen ambiente entre disitntos grupos que trabajan en proyectos juntos. Posamos para hacernos distintas fotos, ¡cada cual haciendo de las suyas demostrando genio y figura!

Decidieron coger el archivo de la foto y hacer un diseño con la cortadora láser, sobre una pieza de madera el láser esculpe cada una de las sombras. La foto ahora está colgada en el Karukera, es un buen recuerdo de nuestra visita.

Pero van llegando otros miembros del lab mientras terminamos de imprimir la foto… Así que hay que hacer otra más. Los mecánicos del barrio que están cerrando el taller, nos hacen la foto, cada uno se prepara para inmortalizar este momento caótico.

Compartimos los valroes de este lab, es una gran fuente de inspiración ver gente tan entusiasta y feliz de hacer aquello que les gusta y con tanta profesionalidad!

Pasado mañana vendrá el equipo de makers del lab a visitarnos en el Karukera. Somos muchos y es realmente un placer intercambiar opiniones con makers con tantas ideas. Algunos de ellos son patrones de barco y tienen mucho que aportar. Acabaremos tomando unas cervezas a las 21:00 con Alix, el quinto miembro del barco que nos encuentra justo a la hora de tomar un aperitivo. Se nota el ambiente de vacaciones de verano a bordo.

Por supuesto aprovechamos que estamos cerca de Ostia antica para visitar las ruinas. Es una ciudad impresionante, nos impresionan su dimensión y el trabajo de reconstrucción del espacio. En su momento fue el antiguo puerto de Roma, homónimo al puerto donde está atracado el Karukera.

Hay viento, es el momento de seguir ruta hacia el sur. Las condiciones meteorológicas son un poco delicadas para personas propensas al mareo: hay olas largas, cortas y de través de entre 1,5m y 2 m y la navegación no es muy cómoda. Pero seguimos adelante! A 6 nudos de medio, a final del día es una suerte!

Amarramos en las islas Pontinas de Palmarola justo antes del anochecer. Todo el archipiélago está compuesto de islas volcánicas y, a pesar de no llegar a ver el lado viejo del volcán, nos quedamos con la boca abierta por ver semejante belleza.

Redescubrimos las maravillas del fondeo. Que maravilla tirarse al agua al despertarse, ver los peces que nadan alrededor del barco y dar una vuelta con el kayak para explorar las cuevas y picos que nos rodean. Esta isla no está habitada y no sin motivo: sería necesario escalar para ir a vivir a la meseta, que además tiene unos acantilados enormes. No es muy práctica para hacer recados de última hora…

Aprovechamos para disfrutar la calma y la soledad, las guías no aconsejan fondear aquí. Por otra parte no es la primera vez que nuestra guía nos falla: el fondeo mantiene bien el ancla y el ancla no garreará aunque hay rachas fuertes de viento. Veremos Ponza después, la más conocida por ser la más bonita del archipiélago.

De Ponza si tenemos referencias en nuestra guía. ¡El amarre cuesta 100€! Encontraremos algún buen lugar donde fondear. Es estupendo navegar entre las islas. Palmarola nos protege del mar de fondo y así podemos tomar muestras de plancton y dejamos que Alix haga algunas maniobras.

La isla es muy bonita y el puerto es muy agradable. Tenemos que fondear muy cerca de la costa para dejar espacio para maniobrar a los hidroplaneadores ( unos ferries “voladores”). Los guardacostas comprueban que no hemos echado el anclado en ninguna zona prohibida y lo suficientemente lejos para no obstaculizar maniobras. A pesar de todo, nos iremos a la mañana siguiente después de desayunar y bucear un rato, poniendo rumbo a Ventetone, La isla más al sureste del archipiélago del Pontino. Nápoles está cada vez más cerca.