CatégoriePornic a Lisboa

Hacer reparaciones, tema capital.

Dejamos Nazaré y nos dirijimos a Lisboa, pasando por el Cabo da Roca, el punto más al Oeste de Europa: es agradable, al menos de vez en cuando, navegar hacia el Este. En cuanto sale es sol oímos los gemidos de nuestra impresora 3D. Hay mucho que hacer en Lisboa, ¡trataremos de no desperdiciar ni un segundo!

3D printing at sea
Nos proponemos un reto: reparar el generador hidráulico antes de llegar al río Tajo. Lo conseguimos, pero uno de nosotros pisa una de las hélices… así que tenemos que imprimir otra.

Una vez en Lisboa nuestros temas de conversación no son oír fados ni coger el tranvía 28: ¿donde están las tiendas de vela y negocios de reparación? Como se dice  «tornillo» o «polea» en portugués? Nos las arreglamos para encontrar las piezas que buscábamos, pero después de 48 horas todavía no habíamos visto nada de Lisboa. Afortunadamente nos visita la madre de Adrien, lo cual nos sirve como pretexto para visitar algunos museos.

Uno de nuestros objetivos en Lisboa es conocer algunos lugares de impresión de piezas en 3D. Nos recomiendan visitar el fablab EDP, que trabaja para empresas y particulares. Llevan a cabo pryectos muy interesantes, aunando circuitos electrónicos hechos en casa y piezas en 3D con distintos acabados. ¡Estamos alucinados de ver como trabajan en equipo siendo solo tres personas! Esta grata bienvenida en Lisboa nos hace olvidar los buses y turistas que pasan constantemente por el paseo marítimo haciéndose selfies.

El equipo del fablab EDP viene a visitar el barco…¡ y nos traen una hélice para el generador hidráulico y una pieza de pala eólica, todo impreso en 3D!

También visitamos  Leds&Chips Creative studio, que han creado tres piezas para otra pala eólica. Han construído una impresora 3D impresionante con forma de cubo que crea piezas, ¡de hasta un metro cúbico!  Podrían imprimir las palas en una sola pieza. Muy humildemente la han llamado « YARR » (Yet Another Rep-Rap: rep-raps son impresoras en 3D). Su estudio está lleno de numerosas piezas impresas en 3D en escalas muy inusuales: un pecho de mujer, una herramienta y un modelo quimera.

Cuando nos vivistan el el barco, nos traen las últimas piezas del generador eólico.

Ahora solo toca unir las piezas del puzle lo antes posible para evitar pagar otra noche más en el naútico.

Blanco y negro hacen una buena combinación. Estábamos acostumbrados a la versión multicolor, pero esta tiene una apariencia más profesional, ¡pero tenemos que cuidarla!

Hemos encontrado un montón de makers de lo más entusiasta en Lisboa, queremos darles las gracias a todos por toda su ayuda!  A Zbis (http://zbis.fr/) que nos han impreso las partes superioes de las palas antes de salir en Francia, el fablab EDP (http://www.fablabedp.edp.pt/en), Leds&Chips (http://ledsandchips.com/) y Gino del hackerspace de A Coruña (http://bricolabs.cc/) Pero después de una semana metidos entre el tráfico, trenes y bocinazos estamos contentos de marcharnos. Inès ha vuelto a Francia y ahora nos dirigimos a Faro, donde nos esperan otros dos miembros de la tripulación. La costa del Algarve y un buen vendaval nos esperan!

Infortunio portugués : De Baiona a Nazaré

Conjunción astral? Neptuno estaba de mal humor? Cúmulo de circunstancias desafortunadas? Es imposible que tengamos tan mala suerte estos días…

Lo primero el tiempo, que hizo que estuviéramos varios días en Baiona con lluvia y rachas de viento de más de 50 nudos. Pasamos días enteros bajo la cubierta, trabajando, esperando que se calmase el tiempo para poder salir. Nos baja la moral, sobre todo cuando descubrimos que el generador eólico se ha roto, dañando también los paneles solares. Probamos empujando con los brazos para ver cuánto se pudo haber movido, pero el viento fue más fuerte que nosotros! Las aspas se rompieron por la mitad, una de ellas ha roto una pieza de la caja, ¡el generador eólico versión 1 está hecho polvo!

Al día siguiente, el parte metereológico nos da la oportunidad de salir hacia Porto, de bolina y con olas de 4 metros! Viramos y dejamos las Islas Cíes entre las nubes.

Un par de horas más tarde, el mar se calma. Pasamos delante del estuario del Miño, que marca la frontera entre España y Portugal. Es hora de cambiar bandera, izamos la bandera portuguesa roja y verde.

Tras dos días de escala en Porto, trabajando, imprimiendo nuevas aspas para el generador eólico y un poco de turismo, partimos de nuevo hacia el Sur. El tiempo mejora, o al menos es menos desfavorable que antes. El día de navegación termina a motor por la falta de viento. Pero el motor hace un ruido extraño, y nos encontramos que algunos pernos se han soltado.

Después de un par de horas en el compartimento del motor, podemos ponernos en marcha, con viento a nuestro favor y el sol que por fin brilla! Óptimo humor a bordo, pescamos y seguimos cosiendo una lona de protección contra la lluvia.

Leo hace pruebas para mejorar el generador hidráulico. Es necesario desenmarañar cable que une la hélice con el generador cada vez que se utiliza, es una maniobra larga y engorrosa. Véase el vídeo sobre el generador hidráulico:

El nuevo modo para desenredarlo es mucho más simple, basta sacar la etiqueta y echar de nuevo el cable al mar. Los nudos se deshacen lentamente mientras el barco avanza. Para hacer que esta operación sea aún más rápida, Leo tiene la brillante idea de sustituir eI grillete que agarra la hélice cable por un mosquetón, que se abre en cuanto recuperamos el cable… Así la hélice cae y se pierde en el mar definitivamente!
En fin, otro golpe de mala suerte; ¡imprimir una nueva hélice para el generador hidráulico antes de llegar a Lisboa!
La navegación continúa toda la noche con ruta sur, bajo el spinaker. Mientras tanto, la impresora 3D trabaja para terminar las aspas del generador eólico.

Al amanecer, un extraña sensación de dejà-vu nos impregna… ¡La otra driza se ha roto! Esta vez las condiciones son mucho más manejables, lo arreglamos rápidamente y nos dirigimos al puerto más cercano, Nazaré.

Después de algunas horas de sueño, una ducha y el cambio de la driza, asistimos a la salida una procesión marítima de barcos pesqueros.

Zarpamos por la tarde, en dirección a Lisboa, comenzando la construcción del nuevo generador hidráulico.

Escalas en Galicia

Después de nuestras peripecias en el mar, la parada en A Coruña es un alivio! Duchas, reposo y hacer la compra son nuestros siguientes objetivos! Aprovechamos para enviar el video a Olivier La Combe (http://www.echoesprod.com/) que realiza el vídeo de la primera etapa:

Hemos visitado Bricolabs (http://bricolabs.cc),  el hackerspace de La Coruña,
que se encuentra en la Domus, el museo de historia natural de Galicia. Nos acoge una simpática comunidad de makers con los que compartimos nuestros respectivos proyectos.
Les contamos nuestros problemas con la central di navegación, y al día siguiente traen su potente material a bordo del Karukera: encontramos una pequeña interferencia electromagnética con la ayuda de un osciloscopio, y un AIS ( sistema que avisa de la presencia de grandes embarcaciones en el  mapa). ¡Funciona! Además nos regalan 40 litros de aceite de freír riciclado, y también un pequeño robot que recorrerá los fablabs del mediterráneo con nosotros. #Escornabot (http://escornabot.com/web/) tiene una finalidad educativa: está destinado a niños y niñas de 6 a 10 años, consiste en un kit que inicia a los más pequeños la base de la programación.
Después de los primeros 700 Kms, el Karukera necesita  una pequeña revisión. Sustituímos las drizas del timón por otras nuevas, y Olivier prepara una caña del timón. Esperamos no tener que usarla nunca, pero ya que se usa desde la cabina de popa, por que no usarla cuando llueve?
Es necesario subir al mástil para revisar las poleas y obenques. Repasamos detalles, en general está todo bien!
El balance es muy positivo de esta escala donde, además disfrutamos de tapas y cervezas con Celine (http://martineenbateau.com/a-propos/), una “barcostopista” que vuelve de una travesía por el Atlántico y continúa hacia Noruega. El barco está preparado, y nosotros saldremos con Inés, hacia las islas Cíes.
El primer día de navigación no es fácil per quien no está habituado a navegar: poco viento y olas altas que crean una mar de fondo que no para nunca. Nos paramos rapidamente en Muxía para dormir unas horas, el tiempo justo para tomar un plato caliente! Un pequeño imprevisto: los nombres de nuestros patrocinadores que figuran en el casco del barco son víctimas de los que asomamos la cabeza desde la cubierta… Lo sentimos mucho por nuestros Kissbankers, pero con las olas, todo está limpio otra vez en un momento! El mítico Cabo Finisterre nos da unas óptimas condiciones para podernos acercar. Este estupendo día nos permite disfrutar del sol y el calor que, hasta ahora nos nos había acompañado mucho ultimamente. Todo va bien a bordo!
Llega también el momento de tirar las líneas para pescar! Funcionan muy bien, pescamos tres caballas y una aguja. Los cortamos en filetes y Adrien las prepara, así tenemos un buen aperitivo a bordo.
Llegamos a las islas Cíes de noche, con viento ligero. Cuando nos despertamos las islas que descubrimos son magníficas! Hacemos kayak y trekking, fondeamos entre las islas mientras quienes se quedan en tierra nos fotografían!
Tenemos que dejar este pequeño paraíso antes de lo previsto para refugiarnos en Vigo, está llegando viento fuerte.
En cuanto llegamos, a pesar de la lluvia, vamos en búsqueda de instrumentos musicales en la ciudad. Olivier y Adrien no han podido traer sus instrumentos de viento, y la frustración aumenta. Por fin encontramos un pequeño ukelele y una flauta! No hay muchas alternativas de ocio, asi que nos quedamos menos tiempo del previsto, con el pretexto de que la estancia en el puerto es muy cara. Nos dirigimos en dirección a Baiona, ¡donde nos esperan amigos que hemos conocido en A Coruña!

Salida, delfines, timón: De Pornic a A Coruña

Aquí estamos, por fin salimos! La salida de esta mañana fue dura, despertador a las 5h (una hora que para muchos, es más sábado noche que domingo por la mañana…), después la despedida de familia e amigos…Gracias a todos lo que han tenido el valor de venir hasta aqui! Un escalofrío cuando las sombras de los que nos despedían desaparecían en la distancia…
Adiós Pornic, dirección España! Ruta suroeste para dirigirnos a A Coruña. El viento
está a nuestro favor, emprendemos ruta casi directa. Saliendo de la bahía de Bourgneuf, una onda de Nordeste moderada comienza a crear un poco de mar de fondo, pero estamos contentos de nos acompañe.
 El barco navega bien a esta velocidad, a un promedio de seis a siete nudos de media, con momentos de 10 nudos! Empezamos a coger el ritmo de la navegación, nos alternamos al timón cada dos horas, hacemos fotos, enviamos los últimos SMS antes de perder la cobertura. Comenzamos también a descansar a turnos, es necesario coger fuerzas para la noche.
El último contacto con tierra firme lo tenemos cuando vemos el faro del las islas de Yeu muy lejos de nosotros, mientras tanto los  delfines vienen a nadar y jugar con el barco. ¡Qué espectáculo magnífico verlos justo debajo de la superficie del mar y después verlos salir delante de la proa!
Tendremos el honor de que nos acompañen más veces durante la travesía, de día y de noche, a veces solo por un minuto, otras más de una hora!
La primera es una noche estrellada, el barco va muy bien. Tenemos algunas dificultades para dormir, sobre todo debido a las olas que provocan bastante mar de fondo. Nos cruzamos también con otros barcos, cargueros y barcos de pesca. Es estresante cuando no sabemos hacia donde se dirigen si los vemos de lejos. Por la mañana izamos el spy!
A esta velocidad, el barco es estupendo, ¡navega solo! Aprovechamos para recuperarnos un poco. El segundo día pasa tranquilo, avanzamos sin problemas, imprimimos una pieza para mejorar el generador eólico. No hemos cruzado ningún barco durante el día ni la noche siguiente, pero hemos tenido un acompañante! Un pajarito, que parece que se haya perdido… Si alguien sabe decirnos de que pájaro se trata se lo agradeceremos!
La segunda noche pasa con la compañía de los delfines, notamos su presencia por momentos. Nuestro generador eólico produce suficiente energía para que las baterías no se descarguen durante la noche.
El tercer día, el viento aumenta progresivamente, las olas son más altas, pero sobre todo más cortas, esto hace que sea difícil controlar el barco. Ponemos a prueba  el hidrogenerador, planea detrás del barco, ¡a veces hasta sale del agua! ¡Sobre las 17h00 dislumbramos tierra en el horizonte! Todavía nos quedan 50 millas antes de llegar a A Coruña, pero ver la tierra nos consuela!
Comenzamos a dercirnos que el Golfo de Vizcaya tan temido tuvo clemencia con nosotros, pero aún non ha dicho la última palabra…
El viento llega a 6 Bf con rachas, aferramos la mesana para tener mejor control, después decidimos recoger la vela mayor. La maniobra es deportiva, ya que hay que girar casi 180 grados. Estamos los tres en el puente, atados (como siempre), Olivier al timón.
Girando, oímos un ruído fuerte, y Olivier grita: “Hemos perdido el timón!”
Recogemos velas. El barco se para, y deriva lentamente hacia el Noroeste en un mar con 30 nudos de viento y nubes preocupantes en el horizonte…
Afortunadamente non es el timón lo que se ha roto, sino la driza de la izquierda. Sustituímos el cable de acero roto con un trozo de Spectra, esperando que aguante hasta A Coruña, que es el puerto más cercano, pero tenemos todavía 25 millas que recorrer. Tomamos contacto usando la radio VHF con el MRCC (marine rescue coordination center) de A Coruña para informarles de nuestra situación, por si nuestra reparación no aguantase.
Nos dirigimos lentamente hacia el puerto, con la mitad del genoa, mirando temerosos el enorme temporal que está exactamente donde tenemos que ir nosotros.  Preferimos no pensar que pasaría si un relámpago tocase nuestro mástil…
El temporal, los relámpagos y las rachas de viento juegan con nuestro estado de ánimo durante unas horas, pasando de 20 nudos de Nordeste a nada, después Sudeste, de nuevo Nordeste… Intentamos aprovechar lo mejor posible el viento para continuar avanzando, entre el genoa, el mesana y el motor. A Coruña nos llama cada dos horas para seguirnos los pasos. Es tranquilizador saber que alguien nos sigue.
Una vez pasado el faro de cabo Prior, el temporal disminuye. Nos relajamos, a pesar de que nos quedan todavía 4 horas hasta el puerto. Sentimos el cansancio en el cuerpo y la mente, pero no es momento de descansar.  Nos quedamos viendo los barcos de pesca que entran y salen del puerto y los cabos que debemos dejar atrás a cierta distancia.
Por fin llegamos a puerto a las  03h30 de la mañana. Duespués de 371 millas desde Pornic, todo en poco menos de 3 días. Llenos de salitre y cansados, necesitamos una ducha pero estamos felices de haber terminado nuestra primera etapa!
Nos quedaremos en A Coruña un par de días, para descansar y hacer reparaciones. Inés llegará el sábado.