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Barcelona-Córcega: travesía fascinante y mamíferos marinos!

Dejamos Barcelona a buena velocidad y bien acompañados: bajo el sol,
salimos a 7 nudos, dejamos a un lado la costa brava durante todo el domingo. Los delfines hacen que dejemos la costa española con una sonrisa en los labios y nos ofrecen un simpático espectáculo alrededor del barco.
Un grupo tiene que llegar en unos días y queremos llegar antes que ellos. La falta de viento desde el primer día nos hace sospechar. El parte metereológico prevee viento durante los primeros dos días y la primera noche de travesía, después para el viento la segunda noche y antes de llegar viento de nuevo el tercer día.
Comienzan las primeras horas a motor y el vento no volverá la primera noche.

Solamente conseguimos ir a vela una hora, a la puesta del sol.
Al día siguiente, el ambiente a bordo se mantiene. Los decibelios  del motor nos ponen nerviosos y ponen a prueba nuestra paciencia. El día transcurre entre lectura y descanso. La línea no pesca nada. Estamos un poco molestos. Ni siquiera podemos apagar el motor: podríamos encontrarnos un golpe de viento y acumular retraso…
Pero afortunadamente, el viento vuelve a soplar al final del segundo día: ¿¡ el contrario del las previsiones!? Conseguimos seguir adelante y naturalmente la ruta recupera su ruta de navegación.
El ambiente a bordo mejora: ¡la segunda noche es genial! El mar está como un plato, super confortable, con una brisa fresca no demasiado fuerte. Sin el rozamiento de las olas, el Karukera va entre 4 y 6 nudos.  Pasamos en medio de un campo de plancton fosforescente: una estela luminosa sigue al barco, y las medusas fosforescentes se iluminan cuando las toca el timón. Bajo la Vía Láctea el espectáculo es magnífico.
Al comenzar la mañana al día siguinete hay viento. Hemos recorrido la mitad de la travesía y podemos izar la bandera francesa: hace dos meses y medio que salimos de Bretaña, se nos hace extraño – casi fácil- volver a hablar francés.

retour en France

Entramos en la reserva marina en la que se pueden observar numerosos mamíferos marinos: ¡no faltan a la cita!
Después de haber visto algún delfín juguetón aparecen dos ballenas (rorqual commun) a unos cien metros del barco. Suben a la superficie durante algún segundo pero no conseguimos hacerles fotos. Después, un espactáculo de atunes blancos pone a prueba nuestra paciencia de pescadores: saltan alrededor del barco, a lo largo del casco y después se sumergen tanto que no vemos ni siquiera el reflejo de las libreas bajo el agua. Ponemos tres líneas durante unas 3 o 4 horas pero no pescamos nada.

saut thon

En medio de toda esta naturaleza salvaje nos choca ver la cantidad de desechos que flotan en el agua. Bolsas de plástico, trozos de poliestireno, globos que exploraton y llegaron hasta aquí… Recuperamos todo aquello que se cruza en nuestro camino  y, a veces, desviamos un poco el rumbo para recoger otros… Hasta que Adrien casi pierde el utensilio que usábamos para recoger basura porque por poco se cae al agua, ¡sería una pena crear más basura intentando recogerla!

du plastique dans l'océan

La última noche en el mar aceleramos. Escuchamos un parte metereológico un poco confuso en la radio: un golpe de viento podría llegar antes de lo previsto. Hablamos con Leo, que está en tierra, y nos confirma las malas noticias: ¡estamos delante de una fuerte borrasca de viento!

Arrivée corse coup.de vent

Con la puesta de sol aparece un espectáculo increíble: las montañas de Córcega y otros delfines que viene a jugar con el barco que va a 7 nudos, una velocidad que les gusta. Dejamos los turnos de noche para aprovechar al máximo el tiempo, pero la noche será muy corta.

arrivée corse

Nos dirigimos al golfo de Calvi, mucho más protegido que el fondeadero de
Girolata, para repararnos del viento del sudoeste.
Doblamos por la punta de la Revellata y descubrimos la ciudadela, inexpugnable a los ataques de la antigua ciudad de Génova.

arrivée calvi

A pesar de todo, no podemos quedarnos por ahora en Oscellucia: llegan rachas de 45 nodos. Todos los barcos van hacia Calvi, ¡el puerto recibe un número de llamadas increíble! Conseguimos con mucha suerte un pequeño amarre en el puerto de pescadores. Pero los vecinos nos avisan de que los bares están de fiesta hasta última hora de la noche. ¡Empezamos a descansar después de comer!

Au port de calvi

Al día siguiente el viento se ha calmado. Nos damos prisa para buscar un sitio interesante donde fondear. Pero otro golpe de viento llega al día siguiente: de nuevo vamos a repararnos de la otra parte de punta Revellata, una pequeña bahía que se llama Porto Vechio.

mouillage revelatta

yahia plongée

Aprovechamos la ocasión para conocer el fondo marino y el paisaje antes de salir de nuevo. Próxima etapa: Capraia, una isla toscana a la misma latitud de Cabo Corso!

Costa Daurada : Cambio de equipo, plancton y Barcelona

Ahora que se ha embarcado Pierre, es su turno para ocuparse del plancton. Después del muestreo, hay que secar la muestra y ponerla a secar.

Leo desembarca en Peñíscola. El adiós a nuestro amigo llega después de una noche demasiado corta, con las piernas mojadas y un café no demasiado bueno, como nuestro humor.  Vuelve a Francia, con las muestras de plancton que hemos ido recogiendo desde que salimos. Volver en avión sería demasiado fácil, así que tardará dos días en llegar a Bretaña viajando en autostop. Allí va a navegar en otros barcos (para sus fans, podría ser vuestro instructor de vela en el Club Náutico de la Pointe Saint Gildas).

Lavar los platos, un tema que puede ser objeto de discusión. Pierre resuelve el problema por la mañana lavándolos en el kayak!

Aymeric nos sale al encuentro cerca de Salou en una playa desierta, de noche, sin luces ni GPS. Volvemos a salir, a pesar de todo, en dirección a Sitges.

Ha llegado la  ocasión de visitar el fablab de Sitges: el BeachLab (http://beachlab.org/), que está justo delante de la playa. Será el primer fab-lab al que iremos en traje de baño. Al principio el ayuntamiento había prohibido el fab-lab por una prohibición de vender bebidas en la playa. Ahora que se ha transformado en un híbrido fablab/bar colabora mucho con el ayuntamiento, que le hace pequeños encargos a un precio notablemente inferior al comercio normal. Sitges podría ser una ciudad extra conectada: con un ayuntamiento activo y el fablab que vive de proyectos muy interesantes que repercuten directamente en la ciudadanía. Delante del bar hay instalados receptores de decibelios que avisan cuando hay demasiado ruido, en la playa hay un termómetro que da la temperatura del agua, etc. Francisco, nuestro hombre de contacto está muy entusiasmado con la idea de un fab naútico: ellos tienen una “Marine research unit”, un programa de investigación que trata problemáticas similares a las nuestras.

Salimos hacia Barcelona con viento de lado y brisa liegera. El barco avanza pero no muy rápido. Son las condiciones oportunas para probar una nueva configuración de las velas que tenemos en mente desde hace tiempo. Además de las velas clásicas (mesana en el mástil de la mesana, la vela mayor y el spy en el palo mayor), podemos izar otro arco, entre el palo mayor y el del mesana. Instalamos un estay téxtil ( con el cabo amarrando al palo de delante), una polea de reenvío, y podemos izar una vela de 12m2 además de los 80m2 que el barco lleva debajo del spy! Esta vela non es otra que el solent de Daimio, el barco con el que habíamos previsto salir inicialmente.

Recién llegados a Barcelona, tenemos ganas de zambullirnos en las obras de Gaudí e ir de tapas. Pero un momento de espera: tenemos una larga lista de tareas antes de salir a Córcega, nuestra próxima etapa. Hacer el lleno a los depósitos para anticiparnos a la posible falta de viento en el viaje. Olivier además coserá refuerzos en los parches del genoa y reparará los bolsillos que deben ser irrompibles!. Tuvimos un pinchazo en el kayak por un erizo y necesitamos parchearlo. Todo este trabajo lo hacemos bajo el sol de Barcelona que pega muy fuerte delante de la gente del náutico que nos mira perpleja por vernos en pantalones cortos usando pegamento para neopreno y sargentos en los lujosísimos pantalanes e supervigilados.

Una vez aliviados de ver como ser reduce la lista de cosas que hacer podemos salir a asaltar esta capital cultural. Laura nos sale al encuentro durante unos días y Cassandra vuelve a bordo para acompañarnos un par de meses.

Juntos iremos a visitar el fabCafè (http://fabcafe.com/barcelona/), un híbrido entre  bar, fablab y espacio de coworking. Un ambiente genial donde los makers pueden tomar algo imprimiendo sus piezas en 3D.

Se presenta también la ocasión de visitar el green lab (http://www.valldaura.net/greenfablab/).
Un fab lab en la montaña, en un terreno de 144Ha! No está muy bien indicado en google, fue necesario coger un taxi para ir, pero la dirección no era correcta! Despueś de una hora de taxi, visitando todos los valles de la zona, nos dejan en un lugar que debería ser muy cerca del lugar que buscamos. Comienza una excursión por la montaña con sandalias.

Completamente perdidos, llegamos a un restaurante y resignados llamamos a Jon que viene a buscarnos con su Land-Rover, indispensable para acceder por la carretera que da acceso al lugar.

Descubrimos este lugar increíble, situado en una propiedad aristrocrática, con terreno de caza para la nobleza. UNa gran parte del bosque ha estado destruída y replantada en el siglo XX, se distinguen perfectamente las partes del valle con robles enormes y otras donde han plantado pinos como sustitutos. El objetivo de este fab es buscar soluciones sostenibles para la vida diaria. Alimentación, energía, domótica, transportes… No excluye nada. La idea por ahora es establecer prioridades. El lugar viene usado a veces como fablab, acoge a estudiantes como taller, se usa como bed and breakfast y organiza fiestas para 400 personas con DJ estudiantes deI AAC (la scuola associata al fablab: http://www.iaac.net/).

Después de haber asistido a un duelo entre las ocas y el perro, volvemos a Barcelona; es hora de terminar los preparativos. Tenemos una buena previsión metereológica: viento moderado, en buena dirección. El navegador nos avisa de menos de tres horas de motor sobre el total de la travesía: ¡tenemos que salir!

Dejamos Barcelona el domingo 5 de julio, destino al golfo de Porto, en la costa oeste de Córcega.

 

Costa Blanca y del Ahazar : exploraciones, chapuceo y fablabs

La estupenda brisa que nos llevaba a Alicante cesó por la noche. Nos paramos en Cartagena, y descubrimos para nuestra alegría que es una ciudad estupenda, con grandes influencias culturales de los países mediterráneos.

En nuestra ruta hacia Alicante, con el viento que nos acompaña, podemos hacer pruebas con nuestro generador hidráulico. ¡Desafortunadamente la pala que nos ha impreso el fablab EDP se ha roto! Hecha en ABS, debería ser más fuerte que cualquier otra hecha con PLA (PLA y ABS son los materiales más comunes en impresión en 3D). Parece que las diferentes capas de plástico están menos cohesionadas que las que utilizamos nosotros. Asi que… ¡imprimimos otra pala!

Pero el PLA funde a temperaturas más bajas, y esto ha sido un problema desde Lisboa. Una de nuestras palas eólicas no resistió cuando intentamos atornillar las dos piezas que la forman. Después de varios intentos y palas impresas encontramos una solución: usando aceite de oliva lubricamos una de las piezas para que, con la fricción y, subiendo la temperatura, encajasen mejor.

Una vez en Alicante, visitamos y recibimos al equipo del Fablab. Forman parte de la Universidad, así que tienen un modelo de funcionamiento distinto de los demás: su público son estudiantes que realizan modelos para sus proyectos.

Dejamos la brisa suave cuando nos dirigimos a Valencia. Lo suficiente para seguir adelante, pero no lo tan poco como para usar el motor. La velocidad no es buena, ¡pero seguimos con la moral alta!Una serie de mañanas de buen tiempo nos permiten hacer excursiones submarinas y disfrutar de los acantilados de la Costa Blanca! Pasamos una mañana estupenda entre un acantilado y una pequeña isla, disfrutamos de estos momentos pero… en cuanto cambia el tiempo por la noche nos ponemos en marcha, sin importar que hora sea.

En Valencia, conocimos también al equipo del fablab, que también depende de la Universidad, al igual que el hackerspace. Es un pequeño fablab muy bien equipado, pero tienen un problema: la Universidad les prohíbe que vayan estudiantes. Una norma de seguridad absurda que hace que sea un absurdo después de haber puesto a disposición todo el material para los makers! Como en todas partes, tienen que no dar demasiada importancia a la administración y encontrar el modo para centrarse en aquello que les apasiona. Son expertos en fotometría, la técnica para escanear el mundo real y convertirlo en modelos en 3D imprimibles. Nos han enseñado un modelo de la puerta de la catedral de Valencia y ¡el resultado es impresionante!.

Aprovechamos la estancia en este puerto económico para comprobar el estado del mástil. ¡Justo a tiempo! El cabo del génova estaba gastado por el uso y la fricción del sistema de enrrolle. La causante era una anilla de acero que tuvimos que cambiar por una argolla.

Tuvimos que subir más alto en los mástiles nuestra antena AIS (el sistema de detección de barcos que creamos). Nos llevó bastante tiempo encontrar la forma para fijarla. Léo encontró la manera de hacerlo y ¡este nuevo sistema es bastante eficaz! Podemos ver detectar a los barcos a seis millas, comparado con un método profesional es dos veces menos, pero para nosotros ¡es el doble que antes!

En Valencia se une un nuevo miembro de la tripulación: Peter viene a pasar una semana de vacaciones con nosotros. Una semana que estará llena de cambios en el barco. Peter viene por una semana, Léo se va después de dos meses, Aymeric y Bruna vendrán un fin de semana, Cassandra estará dos semanas con nosotros y Laura durante unos días. ¡Con tanta gente a bordo evidentemente se contagia el espíritu de fiesta! El viento no es fuerte: vamos a dormir muy tarde y nos levantamos temprano por la mañana para recorrer el mayor número de millas posible. Las siestas comienzan antes de lo esperable.

Dirigiéndonos a Castellón de la Plana, nos encontramos un fenómeno metereológico muy extraño: la brisa del mar va en dirección opuesta a una tormenta que viene de tierra. Condiciones perfectas para que se creen trombas de agua. Nos ayuda a dectectarlo una espiral de nubes, recogemos la vela mayor, justo antes de llegar a las ráfagas de 45 nudos y vemos que la pequeña tromba se va. Wikipedia nos tranquiliza, estas trombas de agua son impresionantes, ¡pero no peligrosas!

Costa del Sol y pétole

Pétole: nombre femenino en francés, dal latino peditum (peto). Falta de viento, calma chicha.


Gibraltar-Almería: 160 millas náuticas, nada! La mitad de la distancia Pornic La Coruña, la hacemos en dos días!
Hemos entrado definitivamente en el Mediterráneo, y aquí, el viento hace lo que le da la gana, ¡ independientemente de la información metereológica! Y en este momento no quiere de ninguna manera que avancemos. Ocho días, necesitaremos ocho largos días para llegar a Cabo de Gata. Y sobre todo, no estamos entre los paisajes y ciudades más interesantes de España…
El Levante (viento del este) nos ha acogido a la salida del estrecho de Gibraltar, y nos ha permitido recorrer 40 millas, hasta el momento en que nos ha dejado progresivamente hasta convertirse ya en algo definitivo.
Nos dirigimos a motor hacia Torremolinos, ciudad de la que no habíamos oío hablar antes, ¡pobres de nosotros! . Hemos descubierto consternados los daños provocados por el turismo de masa… Hileras de edificios, filas de restaurantes atrapa-turistas, el puerto caro, lleno de yates a motor…

Vemos que la costa del Sol no tiene ningún interés, a no ser que seas un turista inglés en busca de fiesta o playas atuborradas de gente. El paisaje mineral, (es la región más seca de Europa) tiene construcciones diseminadas sobre la costa y los invernaderos llenan todo el espacio que queda libre. Los tomates españoles que encontramos en diciembre crecen aquí.

El parte metereológico ahora es más seguro, quizás haya viento entrando en mar abierto, pero es necesario alejarse 20 millas de la costa.
Y si, después de haber hecho 5 horas de motor alejándonos de nuestra ruta el viento no aparece, ¿qué hacemos?Llegamos a la conclusión de que no es necesario hacer tanto caso al parte metereológico e intentamos aprovechar el poco viento que hay. Ah, una cosa si es constante, el viento desaparece absolutamente de noche, por lo que nos interesa buscar un lugar donde fondear antes de nada.

Vista la violencia de los elementos, los turnos al timón los pasamos en compañía de otras actividades (coser, mandar e-mails, escribir postales…), protegidos del sol con un sombrero.


Avanzamos a pequeños tramos, recorriendo en torno a 15 millas al día, o sea un cuarto de nuestra media habitual. Salimos en cuanto se levanta un poco de viento, normalmente a mediodía, después baja progresivamente, y cuando el barco avanza a menos de un nudo encendemos el motor para terminar la etapa.

De todas formas, las condiciones de calma nos permiten efectuar varios muestreos de plancton, así que nos dedicamos a esto con mucho gusto. Para ello es necesario que el barco vaya a 1 o 2 nudos, así que por lo menos estamos ocupados una hora con este tema.
Además, lejos de las ciudades extra turísticas descubrimos algún lugar estupendo donde fondear, con puntos magníficos donde bucear.  La pesca submarina resulta mucho más productiva que la línea, que desde cabo San Vicente no nos dió ningún resultado. ¡Hemos cenado con un meú compuesto de salmonetes, peces ballesta y un pulpo!

 

Ya que no podemos cocinar bien el pulpo (nuestro amigo google nos enseña que es necesario congelarlo 24 horas antes de cocinarlo y el barco solo tiene una pequeña nevera) tendrá una consistencia más bien gomosa.

Una semana después llegamos a Cabo de Gata, que delimita el final de la Costa del Sol y el comienzo de la Costa Blanca. El viento nos acompaña, con una orientación perfecta, ¡y vamos con el spy a 7 nudos de media!

De cabo a cabo: de Lisboa a Gibraltar

Aquí estamos a las puertas del Mediterráneo! De Lisboa en adelante encontramos menos viento, y no podemos ir tan rápido como quisiéramos.
El primer día con viento fuerte y a nuestro favor nos perimitió llegar a Sines rapidamente, a más de 6 nudos la mayor parte del tiempo con momentos de incluso 13 nudos!
Sines es el último puerto de abrigo antes de cabo San Vicente, el extremo al suroeste de Portugal. Está entorno a 60 millias de distancia, lo que corresponde a una docena de horas de navegación. Es necesario, por lo tanto estar bien seguros del parte metereológico antes de salir! Esperaremos un par de días en Sines, aprovechando para hacer pequeñas reparaciones en el mástil y también la colada!.

A pesar de que todavía no hemos entrado oficalmente en el estrecho, las olas grandes del Atlántico comienzan a desaparecer lentamente, lo que hace que la navegación sea más cómoda. La nueva linea de pesca da unos resultados estupendos, hemos pescado tres caballas y un atuncito!

La etapa sucesiva es Olhao, cerca de Faro, una laguna, una gran extensión de agua protegida del mar por un cordón de dunas. Al entrar en la laguna nos damos cuenta de que hemos superado las 1000 millas desde que hemos partido!
Echamos el ancla justo delante del mercadillo. Es el momento de ver si nuestro kayak, oficialmente pensado para dos personas, soporta el peso de tres personas y la compra!

Cassandra se une al barco durante una semana, en la cual vamos hasta Rota, en el golfo de Cádiz. Nos llevará casi dos días llegar hasta allí, el viento nos abandona a la mitad de la travesía, seguramente un efecto meteorológico por pasar la frontera española. Aprovechamos que el barco va muy lento para tomar muestras de plancton con el  kit Plankton Planet. Aquí podeis descubrir el proyecto: http://planktonplanet.org/
En cuanto el barco se para del todo, nos damos cuenta del calor que hace y que es una muy buena oportunidad para darnos un baño solos en medio del mar.

Pero durante el baño nos damos cuenta de que tenemos un trozo de red enganchada en la hélice, asi que la sacamos con el cuchillo.
Después de haber terminado nuestro trayecto con un simpático olor de patatas fritas, pasamos un par de días en Rota, que es la playa de Cádiz: una gran extensión de arena con edificios detrás… Sin lugar a dudas comenzamos a llegar al sur de España con su turismo de masas. Intentamos atravesar el golfo para llegar a Cádiz, pero el viento aumenta progresivamente mientras navegamos. Cuando las rachas llegan a 50 nudos llegamos ala conclusión de que quizás sea mejor dar vuelta atrás en lugar de continuar con el viento en contra… Para volver, con el genoa como única vela vamos a 6 nudos!
Salimos al día siguiente hacia Trafalgar, la entrada oficial en el estrecho de Gibraltar. No tenemos ninguna batalla entre nuestros planes, pero sí alguna crisis de nervios por la falta de viento que comienza y que durará de forma alternativa durante las próximas semanas…

La ruta nos lleva a Tarifa, el punto más estrecho del estrecho, a solo 14 kms de Marruecos. Es un lugar de fama nundial para los amantes del windsurf y el kitesurf. Por que? Simplemente porque aquí el viento a es de 30 nodos sobre 300 días al año! Los centerares de molinos eólicos sobre las montañas no está ahí por casualidad!.

Comenzamos a descubir el tiempo variable del Mediterráneo, el viento cambia de este a oeste en menos de dos horas! Estas variaciones nos permiten ir directamente al golfo de Gibraltar, un lugar lleno de elegancia cuando eres un pequeño velero en medio de una decena de cargueros!
Pero al menos esta vez Gibraltar, conocida por sus bancos de niebla y el tiempo difícil de preveer, desmonta su mala reputación; il sol se pone y el viento desaparece…
Nuestro sistema AIS funciona perfectamente, y nos permite ver pasar desde lejos estos gigantes flotantes.

Gibraltar es una enorme base para el comercio mundial. Puerta del Mediterráneo, trecho de unión entre África y Europa, miles de toneladas de marcancía pasan cada día. Es también un lugar de tensión con el enlcave inglés, “última colonia en Europa”, bien visible con su enomre roca.

Por suerte, durante nuestra visita a la cima, las nubes no eran bajas y pudimos contemplar la vista de la bahía, del Mediterráneo y Marruecos, como vereis en la segunda foto.

Dejamos atrás el cabo de Europa el 2 de junio, la auténtica entrada en el Mediterráneo!

Hacer reparaciones, tema capital.

Dejamos Nazaré y nos dirijimos a Lisboa, pasando por el Cabo da Roca, el punto más al Oeste de Europa: es agradable, al menos de vez en cuando, navegar hacia el Este. En cuanto sale es sol oímos los gemidos de nuestra impresora 3D. Hay mucho que hacer en Lisboa, ¡trataremos de no desperdiciar ni un segundo!

3D printing at sea
Nos proponemos un reto: reparar el generador hidráulico antes de llegar al río Tajo. Lo conseguimos, pero uno de nosotros pisa una de las hélices… así que tenemos que imprimir otra.

Una vez en Lisboa nuestros temas de conversación no son oír fados ni coger el tranvía 28: ¿donde están las tiendas de vela y negocios de reparación? Como se dice  «tornillo» o «polea» en portugués? Nos las arreglamos para encontrar las piezas que buscábamos, pero después de 48 horas todavía no habíamos visto nada de Lisboa. Afortunadamente nos visita la madre de Adrien, lo cual nos sirve como pretexto para visitar algunos museos.

Uno de nuestros objetivos en Lisboa es conocer algunos lugares de impresión de piezas en 3D. Nos recomiendan visitar el fablab EDP, que trabaja para empresas y particulares. Llevan a cabo pryectos muy interesantes, aunando circuitos electrónicos hechos en casa y piezas en 3D con distintos acabados. ¡Estamos alucinados de ver como trabajan en equipo siendo solo tres personas! Esta grata bienvenida en Lisboa nos hace olvidar los buses y turistas que pasan constantemente por el paseo marítimo haciéndose selfies.

El equipo del fablab EDP viene a visitar el barco…¡ y nos traen una hélice para el generador hidráulico y una pieza de pala eólica, todo impreso en 3D!

También visitamos  Leds&Chips Creative studio, que han creado tres piezas para otra pala eólica. Han construído una impresora 3D impresionante con forma de cubo que crea piezas, ¡de hasta un metro cúbico!  Podrían imprimir las palas en una sola pieza. Muy humildemente la han llamado « YARR » (Yet Another Rep-Rap: rep-raps son impresoras en 3D). Su estudio está lleno de numerosas piezas impresas en 3D en escalas muy inusuales: un pecho de mujer, una herramienta y un modelo quimera.

Cuando nos vivistan el el barco, nos traen las últimas piezas del generador eólico.

Ahora solo toca unir las piezas del puzle lo antes posible para evitar pagar otra noche más en el naútico.

Blanco y negro hacen una buena combinación. Estábamos acostumbrados a la versión multicolor, pero esta tiene una apariencia más profesional, ¡pero tenemos que cuidarla!

Hemos encontrado un montón de makers de lo más entusiasta en Lisboa, queremos darles las gracias a todos por toda su ayuda!  A Zbis (http://zbis.fr/) que nos han impreso las partes superioes de las palas antes de salir en Francia, el fablab EDP (http://www.fablabedp.edp.pt/en), Leds&Chips (http://ledsandchips.com/) y Gino del hackerspace de A Coruña (http://bricolabs.cc/) Pero después de una semana metidos entre el tráfico, trenes y bocinazos estamos contentos de marcharnos. Inès ha vuelto a Francia y ahora nos dirigimos a Faro, donde nos esperan otros dos miembros de la tripulación. La costa del Algarve y un buen vendaval nos esperan!