Conjunción astral? Neptuno estaba de mal humor? Cúmulo de circunstancias desafortunadas? Es imposible que tengamos tan mala suerte estos días…

Lo primero el tiempo, que hizo que estuviéramos varios días en Baiona con lluvia y rachas de viento de más de 50 nudos. Pasamos días enteros bajo la cubierta, trabajando, esperando que se calmase el tiempo para poder salir. Nos baja la moral, sobre todo cuando descubrimos que el generador eólico se ha roto, dañando también los paneles solares. Probamos empujando con los brazos para ver cuánto se pudo haber movido, pero el viento fue más fuerte que nosotros! Las aspas se rompieron por la mitad, una de ellas ha roto una pieza de la caja, ¡el generador eólico versión 1 está hecho polvo!

Al día siguiente, el parte metereológico nos da la oportunidad de salir hacia Porto, de bolina y con olas de 4 metros! Viramos y dejamos las Islas Cíes entre las nubes.

Un par de horas más tarde, el mar se calma. Pasamos delante del estuario del Miño, que marca la frontera entre España y Portugal. Es hora de cambiar bandera, izamos la bandera portuguesa roja y verde.

Tras dos días de escala en Porto, trabajando, imprimiendo nuevas aspas para el generador eólico y un poco de turismo, partimos de nuevo hacia el Sur. El tiempo mejora, o al menos es menos desfavorable que antes. El día de navegación termina a motor por la falta de viento. Pero el motor hace un ruido extraño, y nos encontramos que algunos pernos se han soltado.

Después de un par de horas en el compartimento del motor, podemos ponernos en marcha, con viento a nuestro favor y el sol que por fin brilla! Óptimo humor a bordo, pescamos y seguimos cosiendo una lona de protección contra la lluvia.

Leo hace pruebas para mejorar el generador hidráulico. Es necesario desenmarañar cable que une la hélice con el generador cada vez que se utiliza, es una maniobra larga y engorrosa. Véase el vídeo sobre el generador hidráulico:

El nuevo modo para desenredarlo es mucho más simple, basta sacar la etiqueta y echar de nuevo el cable al mar. Los nudos se deshacen lentamente mientras el barco avanza. Para hacer que esta operación sea aún más rápida, Leo tiene la brillante idea de sustituir eI grillete que agarra la hélice cable por un mosquetón, que se abre en cuanto recuperamos el cable… Así la hélice cae y se pierde en el mar definitivamente!
En fin, otro golpe de mala suerte; ¡imprimir una nueva hélice para el generador hidráulico antes de llegar a Lisboa!
La navegación continúa toda la noche con ruta sur, bajo el spinaker. Mientras tanto, la impresora 3D trabaja para terminar las aspas del generador eólico.

Al amanecer, un extraña sensación de dejà-vu nos impregna… ¡La otra driza se ha roto! Esta vez las condiciones son mucho más manejables, lo arreglamos rápidamente y nos dirigimos al puerto más cercano, Nazaré.

Después de algunas horas de sueño, una ducha y el cambio de la driza, asistimos a la salida una procesión marítima de barcos pesqueros.

Zarpamos por la tarde, en dirección a Lisboa, comenzando la construcción del nuevo generador hidráulico.