AuthorAdrien Marchandise

De Córcega a las islas Toscanas

Dejamos Oscellucia el 11 de julio después de comer y nos dirigimos hacia el desierto de Agriates que será nuestro lugar de abrigo para la noche.
Ya que no tenemos viento para esta travesía de 20 millas, usamos el spy para aprovechar el viento que viene de popa.
Cuando llegamos inspeccionamos el fondo marino. Adrien encuentra una especie de pez muy curiosa: ¡la cadena de un ancla en muy buen estado!. Ya que nosotros no la necesitamos se la ofrecemos a nuestros vecino rusos tienen una de cadena de solo 8 metros. Al principio se soprenden de nuestro regalo, pero después lo aceptan y nos lo agradecen.

En el paseo que damos por la noche encontramos un rebaño de vacas. Las dejamos tranquilas mientras vemos que entre la vegetación aparece un toro.

Al día siguiente vamos a Capraia, la primera isla toscana. La primera parte del trayecto lo hicimos con viento en proa. Avanzamos de bolina pero esto nos ayuda a mantener rumbo, asi que durante el primer día no necesitmaos fondear. Tendremos, de todas formas que ir algo a motor para pasar el cabo corso.

cap corse

Una vez allí, nos paramos para darnos un baño y seguimos de nuevo a vela para llegar a la una de la mañana a Capraia. ¡Aquí hasta los muertos tienen escotilla!
Al día siguiente visitamos esta isla magnífica poco masificada de turistas. Pasamos la noche fondeados en la bahía cerca del puerto antes de dirigirnos a la próxima isla: Elba.

capraia

Toda la travesía la haremos sin viento y a motor. Al menos tenemos tiempo para fabricar una pieza de recambio para la válvula que cierra el circuito de gasóleo (sirve para apgar el motor). Este mando, que estaba roto desde el principio del viaje nos hacía daño en las manos cada vez que teníamos que cerrar el circuito del gasóleo. Imprimimos una pieza de recambio mucho más ergonómica, de manera que no nos dejemos las manos, a pesar de que ya están bien curtidas por los cabos del barco.

En Elba paramos en el puerto de Marciana en una boya. Al día siguiente, apenas intentamos salir, nos quedamos mudos delante del motor que no se enciende. Hasta ahora no había ninguna señal que pudiera indicar una avería, y de repente, de un día para otro deja de funcionar…
Después de mirar en profundidad vemos que el gas de descarga sale por el tubo de aspiración, pero ¿¿por que??

Tras varios intentos de reparación y un cambio de aceite, nos resignamos a llamar a  Gwen de GwenMarine (www.gwenmarinevolvopenta.com) que nos ayuda en remoto. Opina que quizás se pueda haber obstruído el circuito de descarga. Inspeccionamos el colector de descarga y encontramos una cantidad exagerada de restos de carbono. Limpiamos el máximo posible antes de montarlo de nuevo e intentamos encenderlo (habiendo aislado el circuito de enfriamiento) y ¡enciende de nuevo!  Nos coge de imprevisto y sale una nube de humo negro que sale de la manilla de la válvula del gasóleo que apaga el motor. Resultado, Adrien está negro de los pies a la cabeza. Necesitará lavarse varias veces hasta quitarse toda la mugre de encima.

Una vez arreglado el motor, salimos sin más reparos hacia la siguinete isla: Giglio.
Es en esta isla donde el Costa Concordia se encalló y fue remolcado hace algo menos de un año. La zona todavía está prohibida al paso y se pueden ver grúas.
Al día siguiente vamos a asaltar la isla, subimos a la ciudadela que tiene un paisaje alucinante.
Ahora, ruta hacia la última isla del archipiélago toscano: Giannutri. De a penas dos millas. surge del agua sobre los restos de un antiguo volcán desaparecido. Cuando nos acercamos a la isla a las 18 horas, todos los barcos de motor dejan el puerto para nuestra alegría. De hecho, el domingo es el día que la gente se marcha para volver al trabajo el lunes. No obstante, cuando llegamos a la bahía (que sería el cráter del volcán), encotramos muchos barcos amarrados, muchos amarrados a otros barcos (¡práctica muy difusa en Italia!). Nos hacemos una idea de como debe de estar la isla durante el fin de semana.
Al día siguiente, salimos hacia Riva di Traiano, un puerto al norte de Roma en la  costa italiana. Haremos una travesía de 30 millas 100% a motor. El motor nos da un susto cuando se apaga en medio del trayecto. Pero es una simple falta de carburante, desde que tuvimos el problema en Elba, el motor va solo a gasóleo. Ponemos un poco de gasóleo para purgar el circuito a baja y alta presión y vuelve a encenderse. Otra anécdota que contar, perdemos una chancleta que cae al agua. Realizamos una maniobra-chancleta y Yahia recupera su chancla.
Ya estamos cerca de Roma, y necesitamos escoger el puerto que tenga la mejor relación precio-distancia de Roma, ya que los puertos en Italia son carísimos (¡50€ la noche!).

Costa del Sol y pétole

Pétole: nombre femenino en francés, dal latino peditum (peto). Falta de viento, calma chicha.


Gibraltar-Almería: 160 millas náuticas, nada! La mitad de la distancia Pornic La Coruña, la hacemos en dos días!
Hemos entrado definitivamente en el Mediterráneo, y aquí, el viento hace lo que le da la gana, ¡ independientemente de la información metereológica! Y en este momento no quiere de ninguna manera que avancemos. Ocho días, necesitaremos ocho largos días para llegar a Cabo de Gata. Y sobre todo, no estamos entre los paisajes y ciudades más interesantes de España…
El Levante (viento del este) nos ha acogido a la salida del estrecho de Gibraltar, y nos ha permitido recorrer 40 millas, hasta el momento en que nos ha dejado progresivamente hasta convertirse ya en algo definitivo.
Nos dirigimos a motor hacia Torremolinos, ciudad de la que no habíamos oío hablar antes, ¡pobres de nosotros! . Hemos descubierto consternados los daños provocados por el turismo de masa… Hileras de edificios, filas de restaurantes atrapa-turistas, el puerto caro, lleno de yates a motor…

Vemos que la costa del Sol no tiene ningún interés, a no ser que seas un turista inglés en busca de fiesta o playas atuborradas de gente. El paisaje mineral, (es la región más seca de Europa) tiene construcciones diseminadas sobre la costa y los invernaderos llenan todo el espacio que queda libre. Los tomates españoles que encontramos en diciembre crecen aquí.

El parte metereológico ahora es más seguro, quizás haya viento entrando en mar abierto, pero es necesario alejarse 20 millas de la costa.
Y si, después de haber hecho 5 horas de motor alejándonos de nuestra ruta el viento no aparece, ¿qué hacemos?Llegamos a la conclusión de que no es necesario hacer tanto caso al parte metereológico e intentamos aprovechar el poco viento que hay. Ah, una cosa si es constante, el viento desaparece absolutamente de noche, por lo que nos interesa buscar un lugar donde fondear antes de nada.

Vista la violencia de los elementos, los turnos al timón los pasamos en compañía de otras actividades (coser, mandar e-mails, escribir postales…), protegidos del sol con un sombrero.


Avanzamos a pequeños tramos, recorriendo en torno a 15 millas al día, o sea un cuarto de nuestra media habitual. Salimos en cuanto se levanta un poco de viento, normalmente a mediodía, después baja progresivamente, y cuando el barco avanza a menos de un nudo encendemos el motor para terminar la etapa.

De todas formas, las condiciones de calma nos permiten efectuar varios muestreos de plancton, así que nos dedicamos a esto con mucho gusto. Para ello es necesario que el barco vaya a 1 o 2 nudos, así que por lo menos estamos ocupados una hora con este tema.
Además, lejos de las ciudades extra turísticas descubrimos algún lugar estupendo donde fondear, con puntos magníficos donde bucear.  La pesca submarina resulta mucho más productiva que la línea, que desde cabo San Vicente no nos dió ningún resultado. ¡Hemos cenado con un meú compuesto de salmonetes, peces ballesta y un pulpo!

 

Ya que no podemos cocinar bien el pulpo (nuestro amigo google nos enseña que es necesario congelarlo 24 horas antes de cocinarlo y el barco solo tiene una pequeña nevera) tendrá una consistencia más bien gomosa.

Una semana después llegamos a Cabo de Gata, que delimita el final de la Costa del Sol y el comienzo de la Costa Blanca. El viento nos acompaña, con una orientación perfecta, ¡y vamos con el spy a 7 nudos de media!

De cabo a cabo: de Lisboa a Gibraltar

Aquí estamos a las puertas del Mediterráneo! De Lisboa en adelante encontramos menos viento, y no podemos ir tan rápido como quisiéramos.
El primer día con viento fuerte y a nuestro favor nos perimitió llegar a Sines rapidamente, a más de 6 nudos la mayor parte del tiempo con momentos de incluso 13 nudos!
Sines es el último puerto de abrigo antes de cabo San Vicente, el extremo al suroeste de Portugal. Está entorno a 60 millias de distancia, lo que corresponde a una docena de horas de navegación. Es necesario, por lo tanto estar bien seguros del parte metereológico antes de salir! Esperaremos un par de días en Sines, aprovechando para hacer pequeñas reparaciones en el mástil y también la colada!.

A pesar de que todavía no hemos entrado oficalmente en el estrecho, las olas grandes del Atlántico comienzan a desaparecer lentamente, lo que hace que la navegación sea más cómoda. La nueva linea de pesca da unos resultados estupendos, hemos pescado tres caballas y un atuncito!

La etapa sucesiva es Olhao, cerca de Faro, una laguna, una gran extensión de agua protegida del mar por un cordón de dunas. Al entrar en la laguna nos damos cuenta de que hemos superado las 1000 millas desde que hemos partido!
Echamos el ancla justo delante del mercadillo. Es el momento de ver si nuestro kayak, oficialmente pensado para dos personas, soporta el peso de tres personas y la compra!

Cassandra se une al barco durante una semana, en la cual vamos hasta Rota, en el golfo de Cádiz. Nos llevará casi dos días llegar hasta allí, el viento nos abandona a la mitad de la travesía, seguramente un efecto meteorológico por pasar la frontera española. Aprovechamos que el barco va muy lento para tomar muestras de plancton con el  kit Plankton Planet. Aquí podeis descubrir el proyecto: http://planktonplanet.org/
En cuanto el barco se para del todo, nos damos cuenta del calor que hace y que es una muy buena oportunidad para darnos un baño solos en medio del mar.

Pero durante el baño nos damos cuenta de que tenemos un trozo de red enganchada en la hélice, asi que la sacamos con el cuchillo.
Después de haber terminado nuestro trayecto con un simpático olor de patatas fritas, pasamos un par de días en Rota, que es la playa de Cádiz: una gran extensión de arena con edificios detrás… Sin lugar a dudas comenzamos a llegar al sur de España con su turismo de masas. Intentamos atravesar el golfo para llegar a Cádiz, pero el viento aumenta progresivamente mientras navegamos. Cuando las rachas llegan a 50 nudos llegamos ala conclusión de que quizás sea mejor dar vuelta atrás en lugar de continuar con el viento en contra… Para volver, con el genoa como única vela vamos a 6 nudos!
Salimos al día siguiente hacia Trafalgar, la entrada oficial en el estrecho de Gibraltar. No tenemos ninguna batalla entre nuestros planes, pero sí alguna crisis de nervios por la falta de viento que comienza y que durará de forma alternativa durante las próximas semanas…

La ruta nos lleva a Tarifa, el punto más estrecho del estrecho, a solo 14 kms de Marruecos. Es un lugar de fama nundial para los amantes del windsurf y el kitesurf. Por que? Simplemente porque aquí el viento a es de 30 nodos sobre 300 días al año! Los centerares de molinos eólicos sobre las montañas no está ahí por casualidad!.

Comenzamos a descubir el tiempo variable del Mediterráneo, el viento cambia de este a oeste en menos de dos horas! Estas variaciones nos permiten ir directamente al golfo de Gibraltar, un lugar lleno de elegancia cuando eres un pequeño velero en medio de una decena de cargueros!
Pero al menos esta vez Gibraltar, conocida por sus bancos de niebla y el tiempo difícil de preveer, desmonta su mala reputación; il sol se pone y el viento desaparece…
Nuestro sistema AIS funciona perfectamente, y nos permite ver pasar desde lejos estos gigantes flotantes.

Gibraltar es una enorme base para el comercio mundial. Puerta del Mediterráneo, trecho de unión entre África y Europa, miles de toneladas de marcancía pasan cada día. Es también un lugar de tensión con el enlcave inglés, “última colonia en Europa”, bien visible con su enomre roca.

Por suerte, durante nuestra visita a la cima, las nubes no eran bajas y pudimos contemplar la vista de la bahía, del Mediterráneo y Marruecos, como vereis en la segunda foto.

Dejamos atrás el cabo de Europa el 2 de junio, la auténtica entrada en el Mediterráneo!

Hacer reparaciones, tema capital.

Dejamos Nazaré y nos dirijimos a Lisboa, pasando por el Cabo da Roca, el punto más al Oeste de Europa: es agradable, al menos de vez en cuando, navegar hacia el Este. En cuanto sale es sol oímos los gemidos de nuestra impresora 3D. Hay mucho que hacer en Lisboa, ¡trataremos de no desperdiciar ni un segundo!

3D printing at sea
Nos proponemos un reto: reparar el generador hidráulico antes de llegar al río Tajo. Lo conseguimos, pero uno de nosotros pisa una de las hélices… así que tenemos que imprimir otra.

Una vez en Lisboa nuestros temas de conversación no son oír fados ni coger el tranvía 28: ¿donde están las tiendas de vela y negocios de reparación? Como se dice  «tornillo» o «polea» en portugués? Nos las arreglamos para encontrar las piezas que buscábamos, pero después de 48 horas todavía no habíamos visto nada de Lisboa. Afortunadamente nos visita la madre de Adrien, lo cual nos sirve como pretexto para visitar algunos museos.

Uno de nuestros objetivos en Lisboa es conocer algunos lugares de impresión de piezas en 3D. Nos recomiendan visitar el fablab EDP, que trabaja para empresas y particulares. Llevan a cabo pryectos muy interesantes, aunando circuitos electrónicos hechos en casa y piezas en 3D con distintos acabados. ¡Estamos alucinados de ver como trabajan en equipo siendo solo tres personas! Esta grata bienvenida en Lisboa nos hace olvidar los buses y turistas que pasan constantemente por el paseo marítimo haciéndose selfies.

El equipo del fablab EDP viene a visitar el barco…¡ y nos traen una hélice para el generador hidráulico y una pieza de pala eólica, todo impreso en 3D!

También visitamos  Leds&Chips Creative studio, que han creado tres piezas para otra pala eólica. Han construído una impresora 3D impresionante con forma de cubo que crea piezas, ¡de hasta un metro cúbico!  Podrían imprimir las palas en una sola pieza. Muy humildemente la han llamado « YARR » (Yet Another Rep-Rap: rep-raps son impresoras en 3D). Su estudio está lleno de numerosas piezas impresas en 3D en escalas muy inusuales: un pecho de mujer, una herramienta y un modelo quimera.

Cuando nos vivistan el el barco, nos traen las últimas piezas del generador eólico.

Ahora solo toca unir las piezas del puzle lo antes posible para evitar pagar otra noche más en el naútico.

Blanco y negro hacen una buena combinación. Estábamos acostumbrados a la versión multicolor, pero esta tiene una apariencia más profesional, ¡pero tenemos que cuidarla!

Hemos encontrado un montón de makers de lo más entusiasta en Lisboa, queremos darles las gracias a todos por toda su ayuda!  A Zbis (http://zbis.fr/) que nos han impreso las partes superioes de las palas antes de salir en Francia, el fablab EDP (http://www.fablabedp.edp.pt/en), Leds&Chips (http://ledsandchips.com/) y Gino del hackerspace de A Coruña (http://bricolabs.cc/) Pero después de una semana metidos entre el tráfico, trenes y bocinazos estamos contentos de marcharnos. Inès ha vuelto a Francia y ahora nos dirigimos a Faro, donde nos esperan otros dos miembros de la tripulación. La costa del Algarve y un buen vendaval nos esperan!

Infortunio portugués : De Baiona a Nazaré

Conjunción astral? Neptuno estaba de mal humor? Cúmulo de circunstancias desafortunadas? Es imposible que tengamos tan mala suerte estos días…

Lo primero el tiempo, que hizo que estuviéramos varios días en Baiona con lluvia y rachas de viento de más de 50 nudos. Pasamos días enteros bajo la cubierta, trabajando, esperando que se calmase el tiempo para poder salir. Nos baja la moral, sobre todo cuando descubrimos que el generador eólico se ha roto, dañando también los paneles solares. Probamos empujando con los brazos para ver cuánto se pudo haber movido, pero el viento fue más fuerte que nosotros! Las aspas se rompieron por la mitad, una de ellas ha roto una pieza de la caja, ¡el generador eólico versión 1 está hecho polvo!

Al día siguiente, el parte metereológico nos da la oportunidad de salir hacia Porto, de bolina y con olas de 4 metros! Viramos y dejamos las Islas Cíes entre las nubes.

Un par de horas más tarde, el mar se calma. Pasamos delante del estuario del Miño, que marca la frontera entre España y Portugal. Es hora de cambiar bandera, izamos la bandera portuguesa roja y verde.

Tras dos días de escala en Porto, trabajando, imprimiendo nuevas aspas para el generador eólico y un poco de turismo, partimos de nuevo hacia el Sur. El tiempo mejora, o al menos es menos desfavorable que antes. El día de navegación termina a motor por la falta de viento. Pero el motor hace un ruido extraño, y nos encontramos que algunos pernos se han soltado.

Después de un par de horas en el compartimento del motor, podemos ponernos en marcha, con viento a nuestro favor y el sol que por fin brilla! Óptimo humor a bordo, pescamos y seguimos cosiendo una lona de protección contra la lluvia.

Leo hace pruebas para mejorar el generador hidráulico. Es necesario desenmarañar cable que une la hélice con el generador cada vez que se utiliza, es una maniobra larga y engorrosa. Véase el vídeo sobre el generador hidráulico:

El nuevo modo para desenredarlo es mucho más simple, basta sacar la etiqueta y echar de nuevo el cable al mar. Los nudos se deshacen lentamente mientras el barco avanza. Para hacer que esta operación sea aún más rápida, Leo tiene la brillante idea de sustituir eI grillete que agarra la hélice cable por un mosquetón, que se abre en cuanto recuperamos el cable… Así la hélice cae y se pierde en el mar definitivamente!
En fin, otro golpe de mala suerte; ¡imprimir una nueva hélice para el generador hidráulico antes de llegar a Lisboa!
La navegación continúa toda la noche con ruta sur, bajo el spinaker. Mientras tanto, la impresora 3D trabaja para terminar las aspas del generador eólico.

Al amanecer, un extraña sensación de dejà-vu nos impregna… ¡La otra driza se ha roto! Esta vez las condiciones son mucho más manejables, lo arreglamos rápidamente y nos dirigimos al puerto más cercano, Nazaré.

Después de algunas horas de sueño, una ducha y el cambio de la driza, asistimos a la salida una procesión marítima de barcos pesqueros.

Zarpamos por la tarde, en dirección a Lisboa, comenzando la construcción del nuevo generador hidráulico.