Moisjunio 2015

Costa Blanca y del Ahazar : exploraciones, chapuceo y fablabs

La estupenda brisa que nos llevaba a Alicante cesó por la noche. Nos paramos en Cartagena, y descubrimos para nuestra alegría que es una ciudad estupenda, con grandes influencias culturales de los países mediterráneos.

En nuestra ruta hacia Alicante, con el viento que nos acompaña, podemos hacer pruebas con nuestro generador hidráulico. ¡Desafortunadamente la pala que nos ha impreso el fablab EDP se ha roto! Hecha en ABS, debería ser más fuerte que cualquier otra hecha con PLA (PLA y ABS son los materiales más comunes en impresión en 3D). Parece que las diferentes capas de plástico están menos cohesionadas que las que utilizamos nosotros. Asi que… ¡imprimimos otra pala!

Pero el PLA funde a temperaturas más bajas, y esto ha sido un problema desde Lisboa. Una de nuestras palas eólicas no resistió cuando intentamos atornillar las dos piezas que la forman. Después de varios intentos y palas impresas encontramos una solución: usando aceite de oliva lubricamos una de las piezas para que, con la fricción y, subiendo la temperatura, encajasen mejor.

Una vez en Alicante, visitamos y recibimos al equipo del Fablab. Forman parte de la Universidad, así que tienen un modelo de funcionamiento distinto de los demás: su público son estudiantes que realizan modelos para sus proyectos.

Dejamos la brisa suave cuando nos dirigimos a Valencia. Lo suficiente para seguir adelante, pero no lo tan poco como para usar el motor. La velocidad no es buena, ¡pero seguimos con la moral alta!Una serie de mañanas de buen tiempo nos permiten hacer excursiones submarinas y disfrutar de los acantilados de la Costa Blanca! Pasamos una mañana estupenda entre un acantilado y una pequeña isla, disfrutamos de estos momentos pero… en cuanto cambia el tiempo por la noche nos ponemos en marcha, sin importar que hora sea.

En Valencia, conocimos también al equipo del fablab, que también depende de la Universidad, al igual que el hackerspace. Es un pequeño fablab muy bien equipado, pero tienen un problema: la Universidad les prohíbe que vayan estudiantes. Una norma de seguridad absurda que hace que sea un absurdo después de haber puesto a disposición todo el material para los makers! Como en todas partes, tienen que no dar demasiada importancia a la administración y encontrar el modo para centrarse en aquello que les apasiona. Son expertos en fotometría, la técnica para escanear el mundo real y convertirlo en modelos en 3D imprimibles. Nos han enseñado un modelo de la puerta de la catedral de Valencia y ¡el resultado es impresionante!.

Aprovechamos la estancia en este puerto económico para comprobar el estado del mástil. ¡Justo a tiempo! El cabo del génova estaba gastado por el uso y la fricción del sistema de enrrolle. La causante era una anilla de acero que tuvimos que cambiar por una argolla.

Tuvimos que subir más alto en los mástiles nuestra antena AIS (el sistema de detección de barcos que creamos). Nos llevó bastante tiempo encontrar la forma para fijarla. Léo encontró la manera de hacerlo y ¡este nuevo sistema es bastante eficaz! Podemos ver detectar a los barcos a seis millas, comparado con un método profesional es dos veces menos, pero para nosotros ¡es el doble que antes!

En Valencia se une un nuevo miembro de la tripulación: Peter viene a pasar una semana de vacaciones con nosotros. Una semana que estará llena de cambios en el barco. Peter viene por una semana, Léo se va después de dos meses, Aymeric y Bruna vendrán un fin de semana, Cassandra estará dos semanas con nosotros y Laura durante unos días. ¡Con tanta gente a bordo evidentemente se contagia el espíritu de fiesta! El viento no es fuerte: vamos a dormir muy tarde y nos levantamos temprano por la mañana para recorrer el mayor número de millas posible. Las siestas comienzan antes de lo esperable.

Dirigiéndonos a Castellón de la Plana, nos encontramos un fenómeno metereológico muy extraño: la brisa del mar va en dirección opuesta a una tormenta que viene de tierra. Condiciones perfectas para que se creen trombas de agua. Nos ayuda a dectectarlo una espiral de nubes, recogemos la vela mayor, justo antes de llegar a las ráfagas de 45 nudos y vemos que la pequeña tromba se va. Wikipedia nos tranquiliza, estas trombas de agua son impresionantes, ¡pero no peligrosas!

Costa del Sol y pétole

Pétole: nombre femenino en francés, dal latino peditum (peto). Falta de viento, calma chicha.


Gibraltar-Almería: 160 millas náuticas, nada! La mitad de la distancia Pornic La Coruña, la hacemos en dos días!
Hemos entrado definitivamente en el Mediterráneo, y aquí, el viento hace lo que le da la gana, ¡ independientemente de la información metereológica! Y en este momento no quiere de ninguna manera que avancemos. Ocho días, necesitaremos ocho largos días para llegar a Cabo de Gata. Y sobre todo, no estamos entre los paisajes y ciudades más interesantes de España…
El Levante (viento del este) nos ha acogido a la salida del estrecho de Gibraltar, y nos ha permitido recorrer 40 millas, hasta el momento en que nos ha dejado progresivamente hasta convertirse ya en algo definitivo.
Nos dirigimos a motor hacia Torremolinos, ciudad de la que no habíamos oío hablar antes, ¡pobres de nosotros! . Hemos descubierto consternados los daños provocados por el turismo de masa… Hileras de edificios, filas de restaurantes atrapa-turistas, el puerto caro, lleno de yates a motor…

Vemos que la costa del Sol no tiene ningún interés, a no ser que seas un turista inglés en busca de fiesta o playas atuborradas de gente. El paisaje mineral, (es la región más seca de Europa) tiene construcciones diseminadas sobre la costa y los invernaderos llenan todo el espacio que queda libre. Los tomates españoles que encontramos en diciembre crecen aquí.

El parte metereológico ahora es más seguro, quizás haya viento entrando en mar abierto, pero es necesario alejarse 20 millas de la costa.
Y si, después de haber hecho 5 horas de motor alejándonos de nuestra ruta el viento no aparece, ¿qué hacemos?Llegamos a la conclusión de que no es necesario hacer tanto caso al parte metereológico e intentamos aprovechar el poco viento que hay. Ah, una cosa si es constante, el viento desaparece absolutamente de noche, por lo que nos interesa buscar un lugar donde fondear antes de nada.

Vista la violencia de los elementos, los turnos al timón los pasamos en compañía de otras actividades (coser, mandar e-mails, escribir postales…), protegidos del sol con un sombrero.


Avanzamos a pequeños tramos, recorriendo en torno a 15 millas al día, o sea un cuarto de nuestra media habitual. Salimos en cuanto se levanta un poco de viento, normalmente a mediodía, después baja progresivamente, y cuando el barco avanza a menos de un nudo encendemos el motor para terminar la etapa.

De todas formas, las condiciones de calma nos permiten efectuar varios muestreos de plancton, así que nos dedicamos a esto con mucho gusto. Para ello es necesario que el barco vaya a 1 o 2 nudos, así que por lo menos estamos ocupados una hora con este tema.
Además, lejos de las ciudades extra turísticas descubrimos algún lugar estupendo donde fondear, con puntos magníficos donde bucear.  La pesca submarina resulta mucho más productiva que la línea, que desde cabo San Vicente no nos dió ningún resultado. ¡Hemos cenado con un meú compuesto de salmonetes, peces ballesta y un pulpo!

 

Ya que no podemos cocinar bien el pulpo (nuestro amigo google nos enseña que es necesario congelarlo 24 horas antes de cocinarlo y el barco solo tiene una pequeña nevera) tendrá una consistencia más bien gomosa.

Una semana después llegamos a Cabo de Gata, que delimita el final de la Costa del Sol y el comienzo de la Costa Blanca. El viento nos acompaña, con una orientación perfecta, ¡y vamos con el spy a 7 nudos de media!

De cabo a cabo: de Lisboa a Gibraltar

Aquí estamos a las puertas del Mediterráneo! De Lisboa en adelante encontramos menos viento, y no podemos ir tan rápido como quisiéramos.
El primer día con viento fuerte y a nuestro favor nos perimitió llegar a Sines rapidamente, a más de 6 nudos la mayor parte del tiempo con momentos de incluso 13 nudos!
Sines es el último puerto de abrigo antes de cabo San Vicente, el extremo al suroeste de Portugal. Está entorno a 60 millias de distancia, lo que corresponde a una docena de horas de navegación. Es necesario, por lo tanto estar bien seguros del parte metereológico antes de salir! Esperaremos un par de días en Sines, aprovechando para hacer pequeñas reparaciones en el mástil y también la colada!.

A pesar de que todavía no hemos entrado oficalmente en el estrecho, las olas grandes del Atlántico comienzan a desaparecer lentamente, lo que hace que la navegación sea más cómoda. La nueva linea de pesca da unos resultados estupendos, hemos pescado tres caballas y un atuncito!

La etapa sucesiva es Olhao, cerca de Faro, una laguna, una gran extensión de agua protegida del mar por un cordón de dunas. Al entrar en la laguna nos damos cuenta de que hemos superado las 1000 millas desde que hemos partido!
Echamos el ancla justo delante del mercadillo. Es el momento de ver si nuestro kayak, oficialmente pensado para dos personas, soporta el peso de tres personas y la compra!

Cassandra se une al barco durante una semana, en la cual vamos hasta Rota, en el golfo de Cádiz. Nos llevará casi dos días llegar hasta allí, el viento nos abandona a la mitad de la travesía, seguramente un efecto meteorológico por pasar la frontera española. Aprovechamos que el barco va muy lento para tomar muestras de plancton con el  kit Plankton Planet. Aquí podeis descubrir el proyecto: http://planktonplanet.org/
En cuanto el barco se para del todo, nos damos cuenta del calor que hace y que es una muy buena oportunidad para darnos un baño solos en medio del mar.

Pero durante el baño nos damos cuenta de que tenemos un trozo de red enganchada en la hélice, asi que la sacamos con el cuchillo.
Después de haber terminado nuestro trayecto con un simpático olor de patatas fritas, pasamos un par de días en Rota, que es la playa de Cádiz: una gran extensión de arena con edificios detrás… Sin lugar a dudas comenzamos a llegar al sur de España con su turismo de masas. Intentamos atravesar el golfo para llegar a Cádiz, pero el viento aumenta progresivamente mientras navegamos. Cuando las rachas llegan a 50 nudos llegamos ala conclusión de que quizás sea mejor dar vuelta atrás en lugar de continuar con el viento en contra… Para volver, con el genoa como única vela vamos a 6 nudos!
Salimos al día siguiente hacia Trafalgar, la entrada oficial en el estrecho de Gibraltar. No tenemos ninguna batalla entre nuestros planes, pero sí alguna crisis de nervios por la falta de viento que comienza y que durará de forma alternativa durante las próximas semanas…

La ruta nos lleva a Tarifa, el punto más estrecho del estrecho, a solo 14 kms de Marruecos. Es un lugar de fama nundial para los amantes del windsurf y el kitesurf. Por que? Simplemente porque aquí el viento a es de 30 nodos sobre 300 días al año! Los centerares de molinos eólicos sobre las montañas no está ahí por casualidad!.

Comenzamos a descubir el tiempo variable del Mediterráneo, el viento cambia de este a oeste en menos de dos horas! Estas variaciones nos permiten ir directamente al golfo de Gibraltar, un lugar lleno de elegancia cuando eres un pequeño velero en medio de una decena de cargueros!
Pero al menos esta vez Gibraltar, conocida por sus bancos de niebla y el tiempo difícil de preveer, desmonta su mala reputación; il sol se pone y el viento desaparece…
Nuestro sistema AIS funciona perfectamente, y nos permite ver pasar desde lejos estos gigantes flotantes.

Gibraltar es una enorme base para el comercio mundial. Puerta del Mediterráneo, trecho de unión entre África y Europa, miles de toneladas de marcancía pasan cada día. Es también un lugar de tensión con el enlcave inglés, “última colonia en Europa”, bien visible con su enomre roca.

Por suerte, durante nuestra visita a la cima, las nubes no eran bajas y pudimos contemplar la vista de la bahía, del Mediterráneo y Marruecos, como vereis en la segunda foto.

Dejamos atrás el cabo de Europa el 2 de junio, la auténtica entrada en el Mediterráneo!