Moisabril 2015

Salida, delfines, timón: De Pornic a A Coruña

Aquí estamos, por fin salimos! La salida de esta mañana fue dura, despertador a las 5h (una hora que para muchos, es más sábado noche que domingo por la mañana…), después la despedida de familia e amigos…Gracias a todos lo que han tenido el valor de venir hasta aqui! Un escalofrío cuando las sombras de los que nos despedían desaparecían en la distancia…
Adiós Pornic, dirección España! Ruta suroeste para dirigirnos a A Coruña. El viento
está a nuestro favor, emprendemos ruta casi directa. Saliendo de la bahía de Bourgneuf, una onda de Nordeste moderada comienza a crear un poco de mar de fondo, pero estamos contentos de nos acompañe.
 El barco navega bien a esta velocidad, a un promedio de seis a siete nudos de media, con momentos de 10 nudos! Empezamos a coger el ritmo de la navegación, nos alternamos al timón cada dos horas, hacemos fotos, enviamos los últimos SMS antes de perder la cobertura. Comenzamos también a descansar a turnos, es necesario coger fuerzas para la noche.
El último contacto con tierra firme lo tenemos cuando vemos el faro del las islas de Yeu muy lejos de nosotros, mientras tanto los  delfines vienen a nadar y jugar con el barco. ¡Qué espectáculo magnífico verlos justo debajo de la superficie del mar y después verlos salir delante de la proa!
Tendremos el honor de que nos acompañen más veces durante la travesía, de día y de noche, a veces solo por un minuto, otras más de una hora!
La primera es una noche estrellada, el barco va muy bien. Tenemos algunas dificultades para dormir, sobre todo debido a las olas que provocan bastante mar de fondo. Nos cruzamos también con otros barcos, cargueros y barcos de pesca. Es estresante cuando no sabemos hacia donde se dirigen si los vemos de lejos. Por la mañana izamos el spy!
A esta velocidad, el barco es estupendo, ¡navega solo! Aprovechamos para recuperarnos un poco. El segundo día pasa tranquilo, avanzamos sin problemas, imprimimos una pieza para mejorar el generador eólico. No hemos cruzado ningún barco durante el día ni la noche siguiente, pero hemos tenido un acompañante! Un pajarito, que parece que se haya perdido… Si alguien sabe decirnos de que pájaro se trata se lo agradeceremos!
La segunda noche pasa con la compañía de los delfines, notamos su presencia por momentos. Nuestro generador eólico produce suficiente energía para que las baterías no se descarguen durante la noche.
El tercer día, el viento aumenta progresivamente, las olas son más altas, pero sobre todo más cortas, esto hace que sea difícil controlar el barco. Ponemos a prueba  el hidrogenerador, planea detrás del barco, ¡a veces hasta sale del agua! ¡Sobre las 17h00 dislumbramos tierra en el horizonte! Todavía nos quedan 50 millas antes de llegar a A Coruña, pero ver la tierra nos consuela!
Comenzamos a dercirnos que el Golfo de Vizcaya tan temido tuvo clemencia con nosotros, pero aún non ha dicho la última palabra…
El viento llega a 6 Bf con rachas, aferramos la mesana para tener mejor control, después decidimos recoger la vela mayor. La maniobra es deportiva, ya que hay que girar casi 180 grados. Estamos los tres en el puente, atados (como siempre), Olivier al timón.
Girando, oímos un ruído fuerte, y Olivier grita: “Hemos perdido el timón!”
Recogemos velas. El barco se para, y deriva lentamente hacia el Noroeste en un mar con 30 nudos de viento y nubes preocupantes en el horizonte…
Afortunadamente non es el timón lo que se ha roto, sino la driza de la izquierda. Sustituímos el cable de acero roto con un trozo de Spectra, esperando que aguante hasta A Coruña, que es el puerto más cercano, pero tenemos todavía 25 millas que recorrer. Tomamos contacto usando la radio VHF con el MRCC (marine rescue coordination center) de A Coruña para informarles de nuestra situación, por si nuestra reparación no aguantase.
Nos dirigimos lentamente hacia el puerto, con la mitad del genoa, mirando temerosos el enorme temporal que está exactamente donde tenemos que ir nosotros.  Preferimos no pensar que pasaría si un relámpago tocase nuestro mástil…
El temporal, los relámpagos y las rachas de viento juegan con nuestro estado de ánimo durante unas horas, pasando de 20 nudos de Nordeste a nada, después Sudeste, de nuevo Nordeste… Intentamos aprovechar lo mejor posible el viento para continuar avanzando, entre el genoa, el mesana y el motor. A Coruña nos llama cada dos horas para seguirnos los pasos. Es tranquilizador saber que alguien nos sigue.
Una vez pasado el faro de cabo Prior, el temporal disminuye. Nos relajamos, a pesar de que nos quedan todavía 4 horas hasta el puerto. Sentimos el cansancio en el cuerpo y la mente, pero no es momento de descansar.  Nos quedamos viendo los barcos de pesca que entran y salen del puerto y los cabos que debemos dejar atrás a cierta distancia.
Por fin llegamos a puerto a las  03h30 de la mañana. Duespués de 371 millas desde Pornic, todo en poco menos de 3 días. Llenos de salitre y cansados, necesitamos una ducha pero estamos felices de haber terminado nuestra primera etapa!
Nos quedaremos en A Coruña un par de días, para descansar y hacer reparaciones. Inés llegará el sábado.

Salida:Domingo 19 de abril a las 06:00

Lista de verificación:
-Un barco reparado
-Documentos en regla
-Prototipos que funcionan
-Una tripulación ultra motivada
-Comida y bebidas
-Un buen parte metereológico
¡Podemos zarpar!
Los equipajes están preparados desde hace tiempo, pero siempre quedan cosas que embarcar y desembarcar en el último minuto, que se hace infinito… No falta mucho para estar por fin preparados! Y para ir calentando motores, nada mejor que una pequeña navegación nocturna.
Hemos dejado Camoel y la costa de Vilaine ayer para hacer una pequeña etapa de 12 horas de navegación a Pornic. Será más fácil salir con la marea baja. Hemos aprovechado para usar la central de navegación, que nos ha resultado muy útil para pasar el canal de los cargueros en St-Nazaire. Podéis seguir nuestra posición actualizada cada 4 horas aqui: http://lab-rev.org/position
Tenemos un buen parte metereológico para salir en dirección a A Coruña, según el routage deberíamos llegar el martes a mediodía.

Dime papá, ¿cuando salimos?

¿¡¡A que hora salimos!!?Ojalá lo supiéramos… Y nos gustaría mucho que no dependiese solo de nosotros!
Resumimos el mes pasado después de la botadura. O sea el primero.

Apenas botamos el barco al agua la cosa se pone seria! Ordenamos e instalamos los equipajes en sus respectivos sitios, verificamos que todo funcione bien como estaba previsto…
Después de algunos días en el agua encontramos unha pequeña infiltración a nivel del pasacasco de la hélice. El pasacasco de la hélice es un componente de bronce de  un componente de 80 cm de largo, que atraviesa el casco, y a través del cual pasa la el eje de la hélice. Sin entrar en detalles técnicos poco interesantes, son piezas que aseguran la impermeabilidad del montaje.
En definitiva, entra agua, y a pesar de que es poca, no nos da ninguna tranquilidad un barco que no sea completamente impermeable… Así que hemos salido otra vez del agua en el naútico de Camole para arreglar la pieza que pensamos que sea la causante del problema, el prensaestopas. Para hacerlo es necesario desmontar el timón y la hélice.
La estopa es una especie de cuerda empapada en grasa que hace de guarnición. Esta estaba en un estado pésimo y ya le tocaba que la cambiásemos.
Mientras tanto hemos continuado preparando el barco, colocamos el estay y la devanadera del genoa nueva que preparó Jade Greement.
Una vez en el agua días despues, catástrofe, todavía entra agua…
Después de haber sacado el barco 3 veces en tierra en dos astilleros distintos (Camoel Nautic e La Cale de Neptune a Folleux), después de todos los consejos (a veces contradictorios pero siempre con la mejor intención), después de todos los mecánicos de  Vilaine y alrededores, y después de una sesión para abrir el Karukera, ¡por fin conseguimos arreglar la infiltración!
Durante estas semanas de contratiempos hemos podido hacer algunas pruebas en el barco, a vela y a motor, ¡con alguna salida a 30 nudos de viento! Ningún problema, el barco va muy bien a todas las velocidades y ¡los miembros de la ripulación están felices!
Al final, después de tres semanas de rollos técnicos por fin resueltos; ahora es la documentación la que nos para en el banquillo. Los documentos del barco todavía no llegaron, ¡que frustación!
Durante estas semanas de incerteza y altibajos (nos hundimos, lo arreglamos, aún entra agua, era esto! ah, no esto no es, etc) nos habíamos olvidado de dar señales de vida, lo sentimos mucho. Ahora estamos por fin preparados para zarpar, con un poco de retraso, ¡pero aún más entusiasmados!